domingo, 12 de septiembre de 2010

Ya fué! csm...

Tengo muchas cualidades. Siendo sincero, siempre me he sabido un tipo muy habilidoso en ciertos aspectos, pero hay uno en el que me he ido superando meritoriamente. Hasta ahora no deja de sorprenderme!, y es que en los momentos decisivos, cuando tengo que probarme a mi mismo, cuando tengo que hacer un esfuerzo notable para lograr un objetivo, despierto este poder oculto, este ki!..., que recorre mi cuerpo como cuando Goku usaba el kaioken para pelear contra Vegeta y me da la fuerza para decir: " Ya fué!, csm ".

Y si yo expreso estas palabras es porque emergen desde esos rincones internos espaciosos, donde las emociones se entretienen contando chistes sobre nosotros. Aparentemente, pronunciar este conjuro implica no sentir temor por nada ni por nadie pero lo aparente no siempre es lo importante. Lo importante es: no esconder una remota esperanza de que las cosas salgan bien. Es conseguir el boleto para un viaje desde lo "significativo" hacia lo "indiferente". Un viaje digno de espíritus aventureros! Un viaje que no debe tener retorno! porque esa es la razón de la infelicidad de muchos. Si retornamos...caerá sobre nosotros una maldición: la maldición de esforzarnos para conseguir algo.

Esta semana hay cuatro prácticas calificadas, una práctica de laboratorio(en unas horas) y un primer control de tesis algo sencillo. Y como otra de mis cualidades es ser muy responsable, haré lo que pueda, claro que sin prisas, con calma...y si por algún motivo no llego a tener el tiempo necesario para obtener una calificación óptima...no me quedará otra alternativa más que decir: " Ya fué!, csm ".


P.S. Creo que soy un saiyajin.

domingo, 5 de septiembre de 2010

U_u

Me anticipo en las disculpas, por si las palabras a continuación son terrenalmente aburridas. Solo soy un aficionado a la expresión ( ya sea racional o pasional, estructural o funcional, escrita u oral ) que quisiera escribir algo pero que está cansado...y además...tiene mucho sueño.

domingo, 29 de agosto de 2010

Dos Finales

" Es tan ciega la ciudad ... que no nos vemos tú y yo "

Sospecho que no fue la mejor decisión de mi vida. En realidad, no fue del todo una decisión. Lo que en realidad pasó fue que una voluntad ajena tomó el control de mis manos y envió un mensaje de texto con las malignas palabras con las que se termina una relación amorosa. Yo tengo 2 teorías: una atrofia cerebral que provoca la emisión de mensajes de texto sin motivo aparente o existen fenómenos paranormales que intercambian tus ideas, por un intervalo de 45 segundos, con las de un chico que quiere terminar a su enamorada.

Lamentablemente, toda acción tiene una reacción. Nadie se salva. Existen las consecuencias!, incluso para los que padecemos de alguna enfermedad exótica. Las leyes físicas de Newton dictan que si envias un mensaje anunciando el término de tu relación sentimental, serás detestado por la persona que reciba el mensaje. Claro que eso no es un problema, a menos que... aún estés enamorado de esa persona.

Llegados a este punto, seré más breve. Tengo una cama que se impacienta si no me acuesto con ella. Y no quisiera disgustarla ya que pronto se sentirá sola y extrañará a F. No la culpo. Yo también voy a extrañar a F. Y mucho.

Para terminar esta historia, podría elegir entre dos finales; ambos con el romanticismo típico de las historias de amor... pero uno más solitario que otro.